Ego te absolvo (1 de 2)
Hoy aporto mi granito de arena en base a una utopía, «Ego te absolvo», me refiero a anular la frontera que […]

Hoy aporto mi granito de arena en base a una utopía, «Ego te absolvo», me refiero a anular la frontera que […]

Existen al menos 3 desviaciones que afectan o infectan a la información: No toda la información es cierta. No todo lo que está impreso es cierto. No todo lo centralizado es cierto. Estas “desviaciones” piden ser corregidas con nuevos movimientos sociales, con nodos descentralizados donde la información fluya por vías no institucionales. Por eso y por mucho más son tan importantes otras formas de relación, de comunicación, economía y cooperación. ¡Comparto luego existo! Hoy precisamos de redes descentralizadas, donde la información no esté editada y distorsionada por el modelo central institucional. Una relación decente frente a una relación de desconfianza como la actual fruto de la prostitución de la información por el poder y los intereses económicos.

Hoy, para vender, es necesario entender los mecanismos emocionales, conocer qué sensaciones provocan cuáles estados de ánimo y sentimientos hacia la marca. Si en el mundo de ayer la ventaja competitiva era cognitiva; en el mundo de hoy son la conexión, las relaciones y la experiencia del consumidor. El posicionamiento ya no está en la mente del cliente, está en su corazón.

Gestionar el cambio supone adquirir nuevos recursos, aprender nuevas habilidades para asumir nuevos retos. Eliminar comportamientos impulsivos y reactivos, sustituirlos por acciones adecuadas y adaptativas al nuevo contexto o nueva situación que se nos presente.

Gestionar el cambio requiere ser consciente de los bloqueos que nos genera para atravesarlos e incorporarlos en el “software” de nuestro primitivo cerebro. Hoy en día, el cambio es una constante, sin embargo, reaccionamos mal ante él, lo interpretamos como una amenaza que nos irrita.

El trabajo de comercial es más de actitud que de aptitud. Los principios son duros, hay que tener ganas, pisar mucho asfalto e inflarse a hacer visitas. Requiere fuerza mental, resistencia y gran tolerancia a la frustración. También tiene muchas recompensas.

El proceso de coaching no es un asesoramiento psicológico ni una terapia. Es un proceso de aprendizaje personal, que depende del compromiso del cliente. Como coach actúo como facilitador a través de la confianza, preguntas, feedback, apoyo y respeto, para que consigas tus metas rápida y eficientemente. Tampoco es Formación, ni Consultoría, ni Mentoring o Tutoring, y si en algún caso puedo ofrecerte asesoramiento que por mi experiencia profesional te pueda ser válido, mi responsabilidad es identificarlo de antemano; y la tuya, evaluarlo como tal, es decir, como un posible valor añadido dentro del proceso, pero comprendiendo en todo momento que no es coaching propiamente dicho.

El coaching consiste en hacer preguntas poderosas, para ayudarte a encontrar tus respuestas, acceder al conocimiento que hay en ti a través de sus propias conclusiones y no a través de indicaciones o soluciones, cosa que haría un profesor o un consultor, no un coach. Es un diálogo creativo, tan antiguo como Sócrates que procede de la mayéutica griega y significa “dar a luz”, crear un nuevo conocimiento, visión o perspectiva. El coaching es un proceso de entrenamiento que hace emerger todo tu potencial para ponerlo a tu disposición y que te conviertas en la mejor versión de ti mismo.

Las emociones impactan y generan atención, interés y motivación. En entornos estimulantes la información recibida es procesada por el cerebro emocional antes que por el cerebro cognitivo.

La pasión es mi quinto elemento, un punto vehemente y rebelde que paradójicamente me aleja de la locura que resulta vivir. Es la utopía de la que nos habla Galeano, ese duende escurridizo que persigues, que siempre va dos pasos delante y que nos ayuda a caminar.